Nos encontramos sin duda en un buen momento para comprar una vivienda o adquirir un inmueble en España gracias a la caída de los precios de últimos años. Si está pensando en adquirir un bien inmobiliario, aprovechar las buenas ofertas es fundamental, tanto como tener en cuenta una serie de consejos y recomendaciones que optimizarán la compra.
Antes de empezar a buscar casa, lo mejor es calcular la cuota mensual máxima a la que podemos hacer frente, para calcular la hipoteca que podemos contratar. Esta cuota no debería superar nunca el 35 por ciento de nuestros ingresos. La Ocu recomienda no invertir en una vivienda más de 4 veces los ingresos familiares netos (en 2014, según datos del Banco de España, los consumidores destinaron 6,3 veces sus ingresos brutos a la adquisición de vivienda).
Además de plantearnos si nos podemos permitir el desembolso mensual del pago de la vivienda, es importante tener en cuenta también los gastos de mantenimiento. El estado de la vivienda, las posibles reformas que debamos afrontar o reparaciones necesarias para la habitabilidad son costes que se deben valorar.
Los sobrecostes de la compra de pisos, dependiendo de la ciudad en la que se adquieran, pueden llegar a casi el 15 por ciento del precio del inmueble. Este precio se contemplar al calcular la hipoteca, pues la mayoría de los bancos financian hasta el 80 por ciento del valor de la vivienda, sin incluir estos sobrecostes a los que obligatoriamente hay que hacer frente. Ojo con las ofertas hipotecarias en las que se ofrece el cien por cien del precio de la vivienda pues, en muchos casos, las condiciones son menos ventajosas, pueden tener gastos adicionales o un interés menos interesante.
La inversión en la compra de una casa no puede compararse con otro tipo de inversiones a plazo fijo. La compra de una vivienda tiene riesgos, gastos de adquisición, impuestos y gestión. Para que una vivienda sea rentable como inversión a corto plazo, la rentabilidad obtenida debe superar el 5% de los gastos por lo que habría que comprar, como mínimo, un 30% por debajo de los precios medios.
